Hoy, la Madre Santísima, vino acompañada de San José, que tenía el Niño Jesús en sus brazos. Todos los tres estaban vestidos de blanco. En la vestimenta del Niño Jesús, brillaban pequeñas estrellas doradas. La Madre Santísima no dio el mensaje:
"¡La paz amados hijos míos, la paz! Hijos míos, yo vuestra Madre del Cielo, vengo a pediros que viváis los mensajes que os doy con amor, con fe y con el corazón abierto al Señor. Yo deseo llenaros de la paz y del amor de Dios, mas para eso, entregad al Señor vuestra voluntad humana y permitid que prevalezca en vuestras vidas la voluntad divina. No os alejéis del camino de la oración de conversión, no os dejéis engañar por las armadillas de satanás, porque muchas veces él usa situaciones y personas para alejaros del verdadero propósito que Dios preparó para vosotros. Rezad al Espíritu Santo y pedid su luz divina y el Señor vendrá siempre en vuestro socorro y en auxilio de vuestra flaqueza. El Niño Jesús que estaba en los brazos de San José, miró a la Santísima Virgen y entre ellos, con la mirada, conversaba entre sí. Él le estaba diciendo algo a Nuestra Señora y luego en seguida Ella nos dijo: No temáis. Yo, vuestra Madre, estoy aquí y os cubro con mi manto inmaculado y protector. Yo siempre estoy presente en este lugar escogido por la Divina Voluntad de Dios y aquí el Señor triunfa con su amor. No os preocupéis por los incrédulos, por aquellos que combaten contra las obras de Dios. Ellos jamás podrán impedir la acción de Dios en este lugar y, muy en breve, muchos llegarán aquí en mayor número como nunca aconteció y nunca más dejarán de venir a este lugar, porque aquí el Señor actuará y hará callar a la boca a los incrédulos, a aquellos que tienen el corazón endurecido como piedra. Yo os amo y os bendigo. Retornad a vuestras casas con la paz de Dios. Os bendigo a todos: en el nombre de Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¡Amén!" Antes de irse, juntamente con Nuestra Señora, San José y el Niño Jesús, nos bendijeron, trazando sobre nosotros la Señal dela Cruz. Mensaje de María, sobre las 17.30
Hoy apareció la Sagrada Familia para bendecirnos a todos nosotros y a toda la humanidad. La Madre Santísima nos transmitió el mensaje: "¡La paz amados hijos míos, la paz! Hijos míos, yo soy la Reina del Rosario y de la Paz, la Madre de Dios y vuestra Madre. Yo vengo del cielo para pediros que entreguéis vuestras vidas y vuestros corazones a mi Hijo Divino, para que sean inflamados y llenados por su amor que cura y transforma vuestras almas. Rezad mucho por toda la humanidad que se olvidó de Dios para seguir los rumores del mundo. No troquéis la luz por las tinieblas, la verdad por la mentira, la salvación por la perdición eterna. Sed de Dios. Sed de mi hijo Jesús. Yo os amo y con mi Hijo Divino y mi Esposo José os bendigo, así como a vuestras familias, para que estéis protegidos contra todos los males y peligros del alma y del cuerpo. Hoy, desde aquí, de Itapiranga, bendigo a todos mis hijos del mundo entero y pido a mi hijo Divino, el Rey de la Paz, el don de su paz para todos ellos. Retornad a vuestras casas con la paz de Dios. Os bendigo a todos: en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¡Amén!" |
MensajesAlgunos de estos mensajes sólo reflejan un extracto del mensaje original. Los mensajes completos se agregarán cuando se termine las traducciones. Archivo
Abril 2019
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